Tener una placa de inducción significa disfrutar de comodidad en la cocina y utilizar energía sostenible en lugar de combustibles fósiles. A diferencia de las estufas y los hornos convencionales, las placas de inducción son fáciles de usar, con diferentes niveles de potencia, ajustes de temperatura e incluso una función de bloqueo de seguridad. La placa de inducción portátil CBBIH3-OW de CIARRA es uno de esos modelos elegantes y prácticos, con nueve niveles de potencia integrados para ayudarte a preparar todo tipo de platos. Una vez que hayas entendido las funciones de la placa y la hayas utilizado por primera vez, lo primero que te vendrá a la mente será cómo mantenerla tan limpia y brillante como nueva.
El entusiasmo por limpiar la placa no debería desaparecer después de unos meses, ya que necesita un mantenimiento adecuado para funcionar correctamente durante muchos años. Por lo general, debes limpiarla a diario después de usarla y, si no es posible, asegúrate de hacerlo una vez cada 2-3 días, aunque esto solo es aplicable si cocinas con poca frecuencia.

Pasos para limpiar la placa de inducción
Ahora que ya conoces las funciones de la placa, es momento de informarte detalladamente sobre el proceso de limpieza. Aunque no la uses con frecuencia, asegúrate de guardarla en un lugar seco y sin acumulación de suciedad, para que, cuando la saques para cocinar, baste con pasarle un paño suave antes de empezar. Estos son los pasos que debes seguir después de cocinar:
- Utiliza un paño suave de algodón o microfibra que no deje arañazos por abrasión. Si no encuentras uno, usa un cepillo de limpieza de cerdas suaves, como los utilizados para el maquillaje, ya que eliminará la suciedad sin dañar la superficie de cristal pulido.
- Si la superficie de la placa está cubierta de restos de comida derramada o residuos quemados, puedes utilizar cualquier detergente líquido suave mezclado con agua para limpiarla. Si la mancha no es persistente, el agua tibia con jabón puede ser muy eficaz para eliminar la suciedad y la grasa.
- Si la superficie es especialmente difícil de limpiar, utiliza bicarbonato de sodio y vinagre, que pueden ser eficaces contra las manchas más difíciles. Empapa un paño suave, como los mencionados anteriormente, o un pañuelo con un poco de vinagre de cocina y aplícalo uniformemente sobre la superficie. Antes de que se seque, espolvorea bicarbonato de sodio y rocía agua sobre la placa, o coloca una toalla húmeda encima. Déjalo actuar durante media hora o una hora, según el clima, y después limpia cuidadosamente la suciedad.
- El último paso es secarla con un paño de microfibra o algodón para dejar la placa lista para cocinar. También puedes utilizar un raspador diseñado específicamente para superficies de cerámica pulida o cristal, pero evita cualquier material abrasivo, como estropajos y lana de acero.

Aspectos que debes tener en cuenta al limpiar la placa
Como durante la cocción solo se calienta la superficie de cristal, antes de limpiarla debes esperar aproximadamente media hora para que se enfríe adecuadamente. Después, puedes comenzar la limpieza. Estos son los aspectos que debes recordar:
- No pospongas la limpieza, ya que con el tiempo esas manchas podrían volverse demasiado difíciles de eliminar. Retira las manchas y los derrames de jarabe, azúcar y sustancias pegajosas lo antes posible con una esponja o un paño húmedo.
- No utilices utensilios de cocina que puedan dejar arañazos o dañar la superficie de la placa. Evita materiales como el hierro fundido, el aluminio y la piedra. Deben utilizarse materiales compatibles con la inducción, como el acero al carbono, el acero y el acero inoxidable.
- Limpia las manchas y los derrames a diario y utiliza un limpiador de cocina adecuado o un detergente suave para eliminar la grasa. Limpia cualquier mancha húmeda antes de pulir la superficie con un paño seco.
- Para las manchas incrustadas o difíciles, es posible que necesites una cuchilla o un raspador, pero nunca utilices uno a menos que el fabricante de la placa lo permita. Si es posible, cómpralos directamente al fabricante y, si no hay ninguno disponible, utiliza detergente líquido y frota con una esponja mediante movimientos hacia delante y hacia atrás.
- Evita los detergentes que contengan amoníaco, lejía o cualquier agente abrasivo o de fregado. Si la superficie presenta abrasiones, las manchas se incrustarán más y la dañarán.

Además, debes prestar atención mientras cocinas para evitar que los alimentos demasiado calientes o fríos se derramen sobre la placa. Si aun así se produce un derrame, retíralo antes de colocar otro utensilio de cocina sobre la placa y evitar que la mancha cause más daños en la superficie.
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