Ingredientes principales:
2–4 patatas russet medianas (limpias y bien lavadas)
1–2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
Ingredientes adicionales (para cubrir, opcionales):
Mantequilla
Crema agria
Queso rallado (por ejemplo, cheddar)
Cebollas verdes o cebollinos picados
Trocitos de beicon
Pimienta negra
Ajo en polvo o cebolla en polvo (opcional para añadir sabor)
Método de preparación:
Paso 1: Preparar las patatas
Lava y frota bien las patatas para eliminar cualquier resto de suciedad. Sécalas con un paño.
Usa un tenedor para hacer agujeros alrededor de cada patata (4–5 veces). Esto ayuda a que escape el vapor y evita que exploten.
Paso 2: Condimentar
Unta cada patata con aceite de oliva para que la piel quede crujiente.
Espolvorea una cantidad generosa de sal. También puedes añadir un poco de ajo en polvo o pimienta negra si lo deseas.
Paso 3: Precalentar la freidora de aire
Precalienta la freidora de aire a 400°F (200°C) durante 3–5 minutos.
Paso 4: Cocinar en la freidora de aire
Coloca las patatas en la cesta de la freidora de aire. Asegúrate de que no estén apiladas; deja espacio entre ellas para que se cocinen de manera uniforme.
Cocínalas en la freidora de aire a 400°F (200°C) durante 35–45 minutos, según el tamaño de las patatas. Dales la vuelta a mitad de la cocción para que queden crujientes de manera uniforme.
Comprueba si están listas introduciendo un cuchillo o un tenedor; debe entrar fácilmente y sin resistencia.
Paso 5: Servir
Deja que las patatas se enfríen durante 2–3 minutos.
Haz un corte en cada patata, ahueca el interior con un tenedor y añade tus ingredientes favoritos, como mantequilla, queso, crema agria, cebollas verdes o trocitos de beicon.
Consejos:
Las patatas russet son las mejores para asar porque tienen un interior esponjoso y una piel crujiente.
El tiempo de cocción varía según el tamaño: pequeñas (30–35 min), medianas (35–40 min), grandes (40–45 min).
Para conseguir una piel más crujiente, aumenta la temperatura a 410°F (210°C) durante los últimos 3–5 minutos.